|
There are no translations available.

Era la revancha de la Copa del Rey vestida de partido de Liga. Porque el duelo de hoy en El Sardinero tenÃa mucha importancia, aunque no fuera definitivo ni tuviera la tensión del 4-0 del pasado jueves. Ninguno de los dos podÃa darse el lujo de resignar los tres puntos, pues al Atlético de Madrid no le sobra nada y al Racing la tabla de posiciones tampoco le es indiferente.
Al menos, ambos miran de reojo los puestos más bajos de la clasificación, para que el descenso no les sorprenda en algún descuido.
Precisamente descuidos sobran en el equipo de Quique Sánchez Flores, en especial durante el comienzo de cada partido. Hoy no serÃa la excepción, y en Santander los primeros 20 fueron del local. Coqueteaba con el gol Canales con un tiro libre, Tchité tenÃa la suya, Munitis estaba participativo y Toni Moral también, pero aquellos intentos morÃan en el juez de lÃnea, que levantaba su brazo cada vez que el Atlético jugaba al off-side. Algunas acertaba y otras no, pero eso no impedÃa que sean los de Portugal los dueños del encuentro, aun sin lastimar.
El gol de Forlán fue un paréntesis a ese dominio del Racing. El uruguayo corrió un pase en largo de Simao, que sorprendÃa a una zaga cántabra adelantada. Melena rubia al viento, el 7 llegaba exigido antes que el portero Coltorti. Su toque sutil daba en el poste, pero 'Cachavacha' tenÃa una semana dulce y empujaba sobre la lÃnea en el rechace ante la presencia de Torrejón (0-1).
La tranquilidad por tener la ventaja en el luminoso poco le duró al Atlético. Y el Racing le puso a prueba, para ver si seguÃan intactos sus horrores defensivos. La enfermedad colchonera no podÃa jugar mucho tiempo a las escondidas, pues bastante bien se ocultó en la primera semifinal copera.
Por eso el local utilizó el arma que más daño suele hacerle a los capitalinos: un centro inofensivo. El resto corre por cuenta de algún defensa rojiblanco. Se paraliza El Sardinero, música de suspenso de fondo y…objetivo cumplido. A Perea se le escurre entre las piernas, el balón le cae a Colsa, y éste define con un disparo fortÃsimo olvidando su pasado Colchonero (1-1).
El colombiano se salvaba de no estar en el Calderón. Las crÃticas le hubieran llovido. Y eso le motivó para mandarse otra, en la segunda mitad, que no pudo ser capitalizada por la ofensiva cántabra. Evidentemente querÃa expulsar sus torpezas hoy, que no quede ninguna para el duelo de vuelta por el torneo nacional.
Pero también consumió una de las buenas, al cortar milagrosamente un remate de Tchité, a quien Munitis habÃa dejado pie a mano con De Gea. El ex Boca logró hacer pegar el esférico contra el poste, cuando el balón tenÃa destino de gol. Algunos, ateos a la jerarquÃa del zaguero, afirmaban que en verdad quiso clavarla en el ángulo.
Saltaba al campo Aguero porque nada pasaba, porque no inquietaba el Atlético, porque sólo se parecÃa al del jueves por el color de la camistea. Todo seguÃa igual, igual de mal. No llegaban las ocasiones de gol, y un timorato Racing no concretaba lo poco que insinuaba.
Asà se fue la revancha. Con un empate, aunque no a muchos les haya importado. Para aquellos que dicen que el importante será el duelo de entresemana, que no se les olvide que, en Liga, a ninguno les sobra nada.
Ariel Blanco
|